Redes sociales y entusiasmos de corto alcance
Lo leemos en Moebius (Carlos Neri).
Tanto que se habla de la alta mortalidad infantil de los blogs (también en los institucionales o corporativos) que nos olvidamos del abandono de nuestros perfiles digitales. En cada caso, corresponde considerar que las expectativas no satisfacen del todo, sólo con dar los pasos estructurales (en red: sean blog, perfiles en redes sociales) no basta. Llegamos a considerar la necesidad de una identidad digital como si nos fuera en ello la vida real, pero luego vemos que no es para tanto.
Por eso, desde empresas intermediarias como Pensódromo, nos esforzamos en trabajar con nuestros clientes y colaboradores “las motivaciones” y “los intereses”… que hacen necesarias esas identidades. Definiendo el teatro, nos definimos en él como actores… y luego a trabajar y sostener el papel de cada uno.
Esta reflexión de Carlos Neri trae a cuento otra vez aquello de que las redes en sí, sociales o no, por si solas no sirven y que por el contrario, con los intereses claros (iluminados) y los estímulos que mueven a la persona a realizar determinadas acciones y persistir en ellas para su culminación, aclarados… Lo demás se articula a propósito.
Una red social (aunque lo mismo sirve para un blog) ha de ser una respuesta ¡no un planteamiento! Se ha de querer decir algo con tanta fuerza y se ha de desear tanto su compartimentación, que si no reviento.
En el workshop que dimos hace unas semanas sobre Introducción a los blogs (para personas con discapacidad) en Mifas, y en el que daremos en septiembre en Lleida para ASPID: trabajamos sobre esta idea: primero la voluntad, enfocada a unos intereses, y como respuesta, toda la vaina de las nuevas tecnologías.
A fin de cuentas ¿estamos en la sociedad del conocimiento?…